Ganemos el tablero

<em>Ganemos el tablero</em>

Acto de presentación de la propuesta electoral Guanyem en Barcelona.

“Los grupos antisistema se organizan para conquistar el poder en los Ayuntamientos”, titulaba El Paísesta semana. El artículo, un decente análisis sobre la nueva etapa que encaran los movimientos ciudadanos, venía firmado por una periodista que, tras ser preguntada en redes sociales, reconocía que el titular no lo puso ella, sino el periódico. Grupos antisistema organizándose para conquistar los ayuntamientos. ¿Con piedras y palos? No ¿Capuchas y cócteles molotov? Tampoco. Mediante la participación en las elecciones. Entonces, ¿por qué este titular asustaviejas? Porque están haciendo números y los números no les salen.

Sumando los votos que los ciudadanos pusieron en las últimas elecciones europeas en manos de los partidos que tienen por bandera el cambio de régimen, el régimen tendría un problema muy serio en las municipales de 2015. Juntando apoyos en candidaturas de marca blanca, ni la barrera del 5% ni la Ley D’Hont les servirían ya al bipartidismo como muro de contención. No es una ilusión, ni un queremos, ni un ojalá podamos: son números. En capitales como Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Málaga o Zaragoza, por ejemplo, un hipotético Ganemos que aglutinase a partidos y movimientos ciudadanos en cada ciudad, dejaría dibujado un mapa municipal que pondría las opciones de los partidos dinosaurio patas arriba.

En el escenario de unión en torno a una marca blanca, el tablero de ajedrez resultante en muchas capitales es algo parecido a un reparto a tres de concejales: uno para el dinosaurio azul, otro para el rojo descolorido y otro para el mosquito que viene a picarles. Un tablero de ajedrez que obligaría a PP y PSOE a unirse contra el mosquito, acelerando la extinción del dinosaurio menos fuerte. Ya sabemos quién es.

Las dudas no están en los números. Las dudas están en casa. ¿Serán capaces de unir fichas en el tablero IU, Podemos, Equo, Compromís o Partido X para provocar el jaque? Los de la coleta llevan una inercia ganadora que podría hacerles caer en el error de que ellos solos pueden. Podemos nació para cambiar las formas de hacer política, y en este caso, la forma de hacerla es ganando, no pudiendo ganar. Un paso atrás ahora pueden ser muchos pasos adelante.

IU podría plantearse que participar en una marca blanca podría debilitar aún más la ya debilitada marca propia. Me decía ayer alguien que está participando en el nacimiento de un nuevo Ganemos, que IU no puede permitirse mover por separado sus fichas en el tablero. Si no las une a las de los movimientos ciudadanos que quieren cambiar la política municipal, ¿en qué lado les dejaría eso?

Aunque queda mucho, esto ya ha empezado a moverse. Barcelona, Madrid, Málaga, Zaragoza o Valladolid ya han enseñado la patita. Tras el verano veremos como en muchas otras capitales surge unGanemos la alcaldía, porque los números salen y porque los concejales del ayuntamiento no pueden seguir siendo miembros con carné del partido. Los concejales tienen que entrar en la lista electoral como representantes de los problemas y necesidades de su barrio. Es un momento clave y ni unos ni otros, ni los coleta ni los sin coleta pueden permitirse fallar ahora por culpa de personalismos o amor a siglas. Esto, además de corazón, es ajedrez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *